HABÍA UNA VEZ
Diciembre 6, 2007 por Sauceverde
Javier Quiroga G.
Un apuesto joven llama a la puerta y le pide que se calce la más hermosa de las zapatillas. En cuanto observa que ésta se ajusta al pie perfectamente, la toma del brazo al mismo tiempo que le dice:
-Queda usted arrestada, esta zapatilla fue hallada en la escena del crimen.